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Perspectiva y método del curso
Cómo leer los Evangelios en clave discipular y cómo trabajar cada tema
La Cristología trata de Jesús de Nazaret. La única fuente primaria son los cuatro evangelios. Hay que tener en cuenta que no son biografías de Jesús. Escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, en ellos, si los leemos discipularmente y no meramente como alumnos que aprenden una materia, entramos en contacto vivo con él. Tenemos que tener en cuenta que están escritos en otra época y otra cultura y en alguna medida tenemos que poseer esas claves para tener en cuenta lo que nos quieren decir. Pero, haciéndonos cargo de ello, si los leemos, insisto, discipularmente, entramos en contacto real con el propio Jesús, al que hacen referencia los textos y que no es una persona del pasado, que ya no existe, sino que vive recreado en el seno del Padre y que se les apareció a los apóstoles y los hizo partícipes de su misión hasta que vuelva.
Esta es la perspectiva del curso, que lo lleva a cabo un cristiano y lo comparte con otros cristianos. Y este enfoque no entraña de ningún modo un alejamiento de la realidad estudiada, sino, por el contrario, la mayor proximidad posible con ella. Siempre que leamos, repito, realmente el texto, escrito en otra época y en otra cultura, pero escrito por discípulos para discípulos, para suscitar y alimentar nuestra fe en Jesús de Nazaret, el Hijo de María, el Crucificado, que vive como Hermano nuestro recreado por su Padre en su seno.
[Temas del curso]
Veremos once temas. Este es el recorrido:
- El acontecimiento que es Jesús de Nazaret.
- El discernimiento decisivo: se hace bautizar por Juan.
- Empieza a proclamar la buena nueva del reinado de Dios como camino al Reino.
- Los destinatarios privilegiados de su misión y sus colaboradores.
- El lenguaje evangélico y los signos del Reino.
- Jesús ante la Ley.
- Jesús y el templo.
- Jesús de Nazaret, arquetipo de sujeto personal.
- La pasión de Jesús: quiénes y por qué lo matan y cómo vive su pasión y muerte.
- La resurrección, las apariciones y el envío a proseguir su misión con su Espíritu.
- Jesús paradigma de humanidad.
Indicaciones metodológicas
La indicación metodológica que quiero hacerles es ver el video de cada tema con lápiz y papel o con una computadora para anotar las reacciones respecto de lo que van escuchando. Estas reacciones pueden procesarse a través de cuatro preguntas fundamentales, que deben estar presentes a lo largo de la lectura: qué me resuena, qué me disuena, qué no me suena y qué me llama a conversión. Esto, además de lo que no me quedó claro.
Ante todo, las resonancias, ya que quien lee no está en blanco, sino que posee una historia cristiana que en algún punto concreto se ve expresada, confirmada o profundizada en la lectura. Es decisivo no dejar pasar ese esclarecimiento sino tomar nota de él para sistematizarlo y cultivarlo.
Pero también esa sustancia cristiana puede verse perturbada o desafiada por alguna afirmación del autor o incluso por el modo global como enfoca la materia, que contradice lo que uno posee o lo deja sin piso o lo desplaza. Lo que disuena es algo que necesita aclaración, bien para cambiar uno mismo, bien para reafirmarse frente a lo oído.
La audición también contribuye a abrir campos inexplorados hasta entonces. Hay que tomar nota para pensar sistemáticamente sobre lo que hasta entonces no se había pensado y que enriquece la visión cristiana que se tenía.
Finalmente hay palabras de las que Dios se sirve para decirnos algo muy concreto respecto de algo que teníamos planteado o que era una cuestión pendiente, aunque no la habíamos querido afrontar. Puede ser un cambio de mentalidad o de actitud o de modo de relacionarse o de conducta. Es sensato responder a esta llamada absolutamente personal, que también tiene importancia a nivel epistemológico, pues situarse donde Dios quiere y como él quiere ayuda sobremanera a comprender a Jesús con la luz adecuada. Tanto las preguntas de intelección que queden sin aclararse, como lo que vaya surgiendo en esos cuatro apartados debe ponerse por escrito.
Recomendación práctica: mira el video de cada tema con lápiz y papel (o en la computadora) para anotar tus reacciones y dudas. Todo debe ponerse por escrito: lo que queda sin aclararse y lo que surja en los apartados que siguen.
Tus reacciones se procesan con estas cuatro preguntas (más lo que no te quedó claro):
| 1) ¿Qué me resuena? Anota lo que expresa, confirma o profundiza tu historia cristiana. Es decisivo no dejar pasar este esclarecimiento: conviene registrarlo para sistematizarlo y cultivarlo. | 2) ¿Qué me disuena? Identifica lo que te perturba o desafía: una afirmación o el enfoque global que “mueve el piso”. Lo que disuena necesita aclaración: para cambiar o para reafirmarte con razones. |
| 3) ¿Qué no me suena? Registra lo nuevo o lo no pensado: campos que se abren y enriquecen tu visión. Toma nota para pensar sistemáticamente lo que antes no estaba en tu horizonte. | 4) ¿Qué me llama a conversión? Puede ser un cambio de mentalidad, actitud, modo de relacionarte o conducta. Responder a esta llamada es personal y también ayuda a comprender a Jesús con la luz adecuada. |
Además: registra todo lo que no quedó claro (preguntas de intelección) junto con tus notas de resonancias, disonancias, novedades y llamadas a conversión.
Sesiones sincrónicas y envío de aportes
En las sesiones sincrónicas trataremos únicamente:
- Lo que no se entendió (preguntas de intelección).
- Las tres primeras preguntas: qué me resuena, qué me disuena, qué no me suena.
Importante: envía tus apreciaciones antes del lunes (máximo el domingo) previo a la sesión (del día jueves) para que puedan ser procesadas con tiempo antes de las sesiones sincrónicas destinadas a ello.
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